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Intereses de demora de actas de inspección: Gastos fiscalmente deducibles

Gastos fiscalmente deducibles: Interés de demora de acta de inspección

Se pueden considerar gastos fiscalmente deducibles los intereses de demora derivados de actas de inspección firmadas en el año 2015 según la Dirección General de Tributos, que ha respondido el 21 de diciembre de 2015 a la consulta V4080-15 en la que se pronuncia, a la luz de la Ley 27/2014, de 27 de noviembre, sobre si son o no gastos fiscalmente deducibles del Impuesto sobre Sociedades.

Interés de demora

El órgano consultivo reconoce en esta consulta el carácter indemnizatorio del interés de demora, pues se trata de un interés derivado de la mora, es decir del retraso en el pago de una deuda desde la fecha de vencimiento de la misma. Este carácter indemnizatorio del interés de demora se diferencia del de la sanción que recae sobre el acta, cuya finalidad es estrictamente sancionadora.

Gasto financiero

Por otra parte, se reconoce la calificación contable de los intereses de demora como gastos financieros, pasando a analizar si este gasto podría encuadrarse entre aquellos que tienen la consideración de no deducibles en aplicación del artículo 15 LIS.

Así, establece la consulta que:

Los intereses de demora no son gastos derivados de la contabilización del Impuesto sobre Sociedades.

Gastos fiscalmente deducibles

Los intereses de demora no tienen la condición de donativo o liberalidad, por cuanto no existe por parte de la entidad el animus donandi o la voluntariedad que requiere la donación o liberalidad, toda vez que estos intereses vienen impuestos por el ordenamiento jurídico.

En el caso de los intereses de demora, no nos encontramos ante gastos contrarios al ordenamiento jurídico, sino todo lo contrario, ya que son gastos que vienen impuestos por el mismo, por lo que tampoco cabe establecer su no deducibilidad.

Por tanto, teniendo en cuenta que los intereses de demora tienen la calificación de gastos financieros y el artículo 15 de la LIS no establece especificidad alguna respecto de los mismos, deben considerarse como gastos fiscalmente deducibles.

No obstante, teniendo en cuenta su carácter financiero, dichos gastos están sometidos a los límites de deducibilidad establecidos en el artículo 16 de la LIS.

Arrendamiento de inmuebles: gastos deducibles del IRPF

Gastos deducibles del IRPF por alquiler de inmuebles

Si usted declara en su IRPF rendimientos del capital inmobiliario por el alquiler de inmuebles, podrá deducirse todos aquellos gastos que hayan sido precisos para obtener dichos ingresos. Vea a continuación los más habituales:

Gastos generales

En primer lugar, recuerde que su cliente podrá deducirse todos los gastos generales derivados del inmueble (LIRPF, art. 23.1.a) :

Tributos

Por un lado, el IBI, las tasas de basuras… y cualquier otro tributo, siempre que no consistan en sanciones ni recargos (los intereses de demora satisfechos a Hacienda sí son deducibles).

Gastos por servicios

Son también deducibles los gastos por servicios (vigilancia, portería, administración…) y los gastos de asesoría jurídica relativa al alquiler (formalización del contrato) o por litigios con el inquilino.

También los seguros del inmueble (daños, responsabilidad civil…) a cargo del propietario.

En caso de que los gastos o tributos anteriores se hayan repercutido al inquilino, sólo serán deducibles para el arrendador si también ha computado el ingreso derivado de dicha repercusión.

Dudoso cobro

También pueden computarse como gasto los alquileres no cobrados, siempre que el deudor esté en concurso o hayan transcurrido más de seis meses desde el vencimiento de la renta impagada (LIRPF, art. 23.1.a.3º) . Eso sí: esas rentas no cobradas deben haberse computado previamente como ingreso (de forma que dicho ingreso quedará anulado por el gasto indicado).

Hasta ahora, cuando se cobraba un alquiler que había dado lugar a un gasto por dudoso cobro en años anteriores, debía imputarse el ingreso en el ejercicio del cobro. No obstante, a partir de 2015 está previsto que esto cambie: cuando el arrendador cobre el alquiler atrasado deberá presentar una complementaria del año en que se dedujo el gasto y eliminarlo, sin sanciones ni intereses (Proyecto RIRPF, art. 13.e) .

Amortizaciones

Otro gasto a tener en cuenta es el de amortización del inmueble alquilado (LIRPF, art. 23.1.a) . Recuerde que el gasto computable cada año es el mayor entre el 3% del valor de adquisición del inmueble (excluido el valor del suelo) y el 3% del valor catastral (excluido también el valor del suelo).

Mobiliario

Si el inmueble se alquila con muebles o electrodomésticos, deduzca también el porcentaje de amortización aplicable según las tablas aprobadas para empresarios en régimen de estimación directa simplificada (RIRPF, art. 14.2.b; OM, 27 de marzo de 1998) . En caso de muebles y electrodomésticos, el porcentaje máximo es del 10% anual, y el período máximo de 20 años.

Intereses y reparaciones

Con límite

También son deducibles los gastos de conservación y los intereses satisfechos por préstamos que se hayan solicitado para adquirir el inmueble alquilado. No obstante, estos gastos están limitados (LIRPF, art. 23.1.a.1º) :

La suma de dichos gastos (intereses más gastos de conservación) no puede ser superior a los ingresos obtenidos por el alquiler del inmueble correspondiente.

Si se supera dicha cuantía, el exceso no se pierde: puede compensarse con los ingresos por alquiler de ese mismo inmueble obtenidos en los cuatro años siguientes.

No obstante, el resto de gastos (amortizaciones, gastos generales…) no se ven limitados en ninguna medida y sí pueden generar rendimientos del capital inmobiliario negativos.

Los rendimientos negativos de un inmueble pueden compensarse con las rentas positivas de otros inmuebles alquilados o con otras rentas de la base general (del trabajo, de actividades económicas…), lo que permite reducir la tributación por IRPF.

Intereses

Dentro de los gastos por intereses se computan los derivados de préstamos para la adquisición o mejora del inmueble, así como cualquier otro gasto ligado a la financiación (como comisiones de apertura o como los gastos de notario y registro, si los hay) [DGT 0021-92]. No es preciso que el préstamo sea hipotecario: puede tratarse de un préstamo personal, o incluso recibido de un particular (siempre que se pueda demostrar que se ha destinado al inmueble).

Conservación

En los gastos de conservación se incluyen las obras de reparación de averías o de mantenimiento (pintado, limpieza…) y la sustitución de elementos deteriorados (puertas, ventanas, calentador, instalación eléctrica…, incluso la sustitución del ascensor). No obstante, si se han instalado elementos que antes no existían (calefacción, ascensor…), el desembolso no es un gasto, sino una mejora. También son mejoras las inversiones que aumenten la habitabilidad o la vida útil del inmueble) [DGT 0465-00 y V1749-08] .